Renacer
Bienvenidos, en la entrada de hoy les quiero relatar mi experiencia de sanación acerca de mi niño interior que estuvo completamente sepultado hasta que finalmente, tras suficiente trabajo de toma de consciencia, resignificación y el dejar ir las memorias traumáticas, mi esencia tuvo el suficiente espacio para surgir a la luz, y ahora permanecerá conmigo para cualquier evento que haya de presentarse. De eso estoy enormemente agradecido, porque no sabía qué podría pasar tras sanar, pero seguía obstinadamente derrumbando barreras como si no hubiese otro objetivo en la vida.
Así que aquí estamos, 1987, un bebe de meses se sostiene agarrado a las rejas de su cuna y al ver acercarse a su madre, le hace muecas y ruidos, muy emocionado por verla, sin embargo, la expresión de ella al verlo no es sino de desagrado, voltea hacia un lado para ignorarlo enfadada y en su corazón, Javier siente un terror tan grande que en su incapacidad para gestionarlo se dice a sí mismo: Yo no puedo tolerar esto, así que si esta es la forma en la que tratará a mi ser más puro, prefiero esconderlo. Y de esa forma me embarqué en una vida de vacío y carente de un núcleo donde sentir mi propia pulsación de vida, puse una máscara de "todo está bien", y sin saberlo me preparé para un porvenir muy gris.
Fast forward a 2024, ya con 36 años, estableciendo una vocación para mi mismo sobre la consciencia, la meditación y llevando estos temas a otros de la mano de la empatía, descubro un video en YouTube que trata sobre liberar las memorias centrales, donde la chica comparte una explicación de cómo nos relacionamos con el mundo, lo procesamos en nuestras mentes y expresamos nuestro ser en respuesta, aparte de lo que diferencia una creencia positiva de una negativa, cierra el video llevándote a través de una meditación para observar cuáles son tus memorias que surgen tras la charla y que estás dispuesto a soltar. Yo inmediatamente me dejé mover por el recuerdo que les relaté hace un momento y la horrorosa sensación que me generó, para tras encarnarla nuevamente, y sentir cada matiz a plenitud, dejarla marcharse.
Un día después siento contento porque tras este ejercicio, mi ser ha retornado y me veo lleno de energía y júbilo por compartir todas estas y muchas otras lecciones con ustedes. El camino se ve hermoso adelante, y con gratitud, sorpresa y mucha disposición lo recorreré, y creceré al hacerlo, siempre confiando en la vida y sus planes para mí.
Comentarios
Publicar un comentario