Aprender con la Actividad
Para entender más fácilmente esta entrada, convendrá
imaginarnos realizando una de esas actividades que tanto queremos pero seguimos
postergando debido alguna excusa pequeña como, “mañana lo haré”, “no se dio el
momento” o si estamos en sincronía con nuestro interior, el miedo de encontrarnos
sumergidos en esta experiencia sin ningún atisbo de seguridad mientras ocurre o
simple y llanamente, no queremos permitirla.
Así que henos aquí, finalmente listos, todo preparado para esa
excursión que anhelábamos desde hace mucho. Dos cosas ocurren, nuestro deseo
está presente mientras el camino también, y además se encuentran ambas
entrelazadas por un hilo que podríamos llamar “facilitador”, ¿Qué quiero decir?
Ya lo verás.
Partimos, empezamos a ver la naturaleza desde este lugar,
respirando el frescor, poco a poco nuestro corazón deja ese sentimiento adverso
que llenaba nuestro cuerpo y empieza a caer en un momento de armonía. Una vez
allí se puede encontrar cualquier oportunidad que derive de este ambiente y
nuestro atravesarlo.
¿Qué tiene que ver esto con aprender?
Muy sencillo, el aprendizaje no llega jamás en la teoría,
esto se acumula en nuestra memoria e incluso puede jugarnos una trampa tal vez
conocida pero tal vez ignorada, creemos que hemos aprendido acerca de algo y
gracias a ello no nos avocamos a la actividad. No existe sustituto para la
experiencia, porque con ella no solo abrazamos el momento externo, observamos con
detalle en nuestro interior esa reacción totalmente nueva que nos trae un
regalo, vernos sumergidos en un deseo que se reconoce únicamente por esa forma
de mover cada célula de nuestro ser.
Esto es lo que quise llamar el hilo “facilitador”, ambos
anhelo y ambiente convergen y entonces lo que tienes por dentro empieza a
encontrar vías con las cuales podrá manifestarse y desde allí cualquier
sentimiento o pensamiento que obstaculizaba esa puesta en marcha desaparece por
completo, ¿Quieres bailar? Avócate, la otra persona está frente a ti, suena la
música, es agradable, se sienten bien. No existe otra salida, porque esto se
encuentra en total armonía, y si dejas pasar la oportunidad, lo único que
quedará presente será ese vacío, y la oportunidad de aprender de él.
Cerremos el tema hablando de lo siguiente, esto no es para
nada un tópico de aprendizaje, esto te muestra como solo existe una vía para
entender tu entorno y sus oportunidades, la determinación, el coraje, el flujo,
el goce y la meditación. Una vez atravesada la experiencia, no habrá que pensar
en nada, compararla, estudiar sobre ella, nada, habrás vivido y esto es un
momento especial porque eso que ganaste podrá no saberlo más nadie pero dentro
de ti, es una verdad irrevocable.
Comentarios
Publicar un comentario