Mejorarme y cambiar mi vida, ¿cuál es mi parte en ello?
Las cosas no suceden porque está predicho, porque en el universo hay un plan y lo único que resta es que sus piezas cumplan su función en el tiempo. Por el contrario, nos encontramos viviendo día a día el potencial que encerramos, y la gran mayoría de nosotros solo vamos con los ojos cerrados por nuestro entorno, haciendo tareas memorizadas, por caminos memorizados, y sin poder apreciar todo lo que es enteramente diferente a la rutina que podría engrandecer nuestras vidas.
Sí, es un poco complejo, como lanzarnos a un río por un buen chapuzón, va a estar genial, pero el inicio nos hará atravesar la adaptación al frío, que siempre es un impacto al cuerpo. Sin embargo, en el caso de nuestras vidas y el norte que hemos trazado sobre ellas, y al cual esperamos encontrar a futuro como el presente manifiesto, solo toma reflexionar acerca de nuestro approach a la vida.
Así que, ¿Cómo estás viviendo? ¿Te mantienes al día con los desafíos y experimentas tu justa y necesaria dosis de crecimiento, afrontándolos de la mano de tu voluntad y la mejor actitud, o en lugar de ello, te encoges en su presencia? Es un poco desagradable mirarnos a nosotros mismos y nuestros patrones de comportamiento, o cómo respondemos con las decisiones que tomamos, a lo que se presenta como oportunidad frente a nosotros. Solo te puedo ofrecer un punto de vista irregular: Que apuestes por ti, para hoy, para mañana y para todo el tiempo que vayas a permanecer entre tus hermanos.
Este post tiene como objetivo que observes si te observas, porque allí está toda la posibilidad de desarrollo, no tienes por qué inventarte un método para romper con todo aquello que te limita, así de un golpe, no tienes por qué generar un cambio en tu vida de forma radical, a no ser que te encuentres a ti mismo lastimándote y haya otros incluidos en el daño, a lo que quiero llegar es que solo se requiere una pequeña cosa, la intención de superarte, de lograr, un día a la vez, mejorar el ángulo desde el que te relacionas con toda la vida.
¿Eso no es demasiado amplio, Javier, cómo se supone que lo intente siquiera? Bueno, tampoco es tu deber darte una respuesta a eso, porque parte de lo que conforma las vías de evolución del individuo, es compartir su conocimiento con los que forman parte de la fuente de todo este, ¿qué quiero decir? Que a su momento, si haces una pregunta sincera, esperando ayuda, vas a encontrar esa respuesta, porque la creación no abandona a sus hijos, y si tienes ojos y orejas con las cuales percibir tu ambiente, él te va a hablar en términos que puedas entender.
Bien sea una canción cuya letra despierte algo en ti, un fenómeno de la naturaleza que te genere una sensación tan profunda que no puedas negar, o las palabras de alguien más que estaba pasando cerca y te ha aportado la luz que estabas esperando para ver. Verás, todo es posible en este mundo, pero primero tienes que querer, y solo después él va a entrar en acción para que puedas hacer tu parte, con su aporte elevando tus alas y confirmándote que a lo que estás dedicándote es de hecho, lo mejor que podrías estar haciendo.
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