¿Rebotas de vuelta al sillón tras accionar? Aprende el proceso del cambio.

 Cuando te planteas un cambio en tu vida, pero el solo hecho de contemplarte accionando en él te genera un mareo y te disuades, permaneciendo en la zona de confort. No hay una vía que te pueda servir de facilitador para aminorar la intensidad de esa respuesta más que, simplemente, adentrarte en la experiencia con todos sus síntomas, formas de hacerse sentir y pensamientos que les acompañan.

Pero entonces, ¿Cuál es el sentido de este artículo? Que observes todo el fenómeno conscientemente, para que nada de lo que él ponga ante ti pueda ahuyentarte ni cambiar tu convicción de iniciar esta transformación.

Así que bien, ¿Por dónde empezamos? Lo inicial siempre lo encuentras en tu estado de inconformidad con el presente, querer un cambio no se da hasta que estés harto del lugar en el que te encuentras o las condiciones que están establecidas allí. Cómo me mencionó un terapeuta en consulta una vez: La necesidad es la madre de la acción. Así que vale la pena recordar los motivos que tienes para accionar en cada momento que se presente la oportunidad de flaquear.

¿Qué sigue? El hecho de que mientras más a gusto te encuentres, más te estás arrebatando la oportunidad de crecer, y este no es un problema tan enorme, podemos pasar del reposo al movimiento sin mayor queja, pero lo que ocurre a continuación es lo que es complejo de sortear, y es la incomodidad, los nervios, la incerteza. ¿Entonces, existe un camino de mayor serenidad para nosotros? , pero no evade las sensaciones mencionadas, sino que te arma de resolución para que tú las atravieses a pesar de que no sean en absoluto agradables sus efectos.

¿Y hay una moraleja con este relato que aquí plasmo? Así es, y es absolutamente inesperada, pero gratamente recibida. Se trata de qué una vez que decidas mirar a los ojos al adversario, te habrás colocado en la zona de mayor poder que podrías querer habitar, porque no existe sensación negativa que pueda mantenerse ante el aumento de la experiencia y la habilidad, y la confianza que estos dos factores te aportan. Por lo que únicamente puede retirarse silenciosamente, hasta aparecer en la siguiente oportunidad en la que debas estirarte, sacudirte y accionar para crecer.

Así que ahí lo tienes, esta es la forma en la que funciona el cambio, ¿qué le vamos a hacer?... ¡Pues, marchar adelante!

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