Ten los ojos bien abiertos, el beneficio de la Consciencia
En el mundo actual estamos necesitando, con algo más que cierta urgencia, el cuidado de nuestro propio ser en función de la interacción de las demás personas. Cada uno de nosotros, al cerrar sus ojos y ser testigo del tráfico de pensamientos interno, encuentra un cruce de ideas incesante que tratan de prevenirle acerca de como encarar el presente para generar los mínimos daños posibles, entendamos daños como cualquier evento que desafíe la armonía en nuestro interior con cualquiera de nuestras catástrofes de cabecera.
Viendo este nivel de caos que se presencia con solo detenernos unos segundos, tiene que haber una solución. Y la hay, para todos nosotros, independientemente del nivel en el que nos encontremos, hay una oportunidad de dar un paso adelante en el sendero del sosiego y esta se trata de la Consciencia. Ya que ser honesto contigo es la única salida factible para corregir todas tus tendencias desequilibradas y traerlas al centro, ¿Qué quiero decir? Que no se trata de seguir un manual de comportamiento, sino de obrar bajo tu propio criterio y opinión, porque de lo contrario solo entierras en lo profundo, reprimiendo, lo que realmente quieres hacer, ¿Y por qué digo que corrige? Porque el ser consciente acarrea una consecuencia inevitable que es, que haces un chequeo de tus motivos para cualquier cosa que hagas.
Esto resulta enormemente beneficioso, porque en cada situación serás testigo de la capa más cercana a ti, no es que verás todo el cuadro completo, desde su raíz hasta el presente, y de súbito te liberarás, sino que en cada pequeño momento encontrarás, como si fueses excavando en tu consciencia, el motivo puntual que dio origen a tu forma de responder a la situación.
Ahora, esto es enormemente retador y requiere de un par de ojos bien atentos y capaces de hacer fotografías de tu sistema interno con precisión, para que más tarde, en tu quietud, puedas reflexionar sobre lo que hiciste y esta imagen te dé toda la información que necesitas. Y ya sea que se trate de un éxito o un fracaso, un momento grato o uno que no lo fue tanto, extraerás la lección si eres capaz de ser objetivo contigo mismo, alinearte constantemente con los valores más altos para decidir si deben aplicarse correctivos o se puede continuar de la misma forma, y por qué no, disfrutar del proceso, dándote unas palmadas por tener el compromiso contigo y permitir la evolución que más temprano que tarde te acarreará beneficios.
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